En 2003, un grupo de vecinos de la terminal de ómnibus de la línea 24, sobre la calle Nazarre a metros de Cuenca, habían ganado un juicio por $66.000 por la contaminación ambiental que producen los colectivos, más que nada contaminación sonora que durante toda la madrugada no deja dormir a todos los vecinos.
Pedro, dueño del hotel "Nazarre", pegado a la terminal ya no sabe qué hacer. La terminal lo perjudica hace 10 años con sus clientes, nadie se quiere quedar, Pedro nos decía: "“Pasan 1000 colectivos por día por acá, no puede estar ubicado entre casas de familia. Además, toda la madrugada los choferes entre viaje y viaje toman mate y prueban los aceleradores de los colectivos, lo que hace infernal intentar dormir en esta cuadra”. Desde denuncias, juntar firmas hasta el mismo juicio del cual participó como querellante. Han ganado el juicio hace 2 años, pero no han recibido si un solo peso y, peor que eso, la terminal sigue allí funcionando.
Según la disposición del juez, la terminal sigue funcionando allí, dado que se trata de un servicio público y respecto al pago, la empresa ETAPSA, concesionaria de la línea, está en concurso, por lo que cuando finalice dicho proceso se les pagará a los damnificados, según el fallo judicial.
Sin embargo, los vecinos no se quedaron a esperar y presentaron un
recurso de amparo para que clausuren la terminal en forma inmediata. La empresa estaría, además, violando la ley 20.998 que prohíbe que más de tres unidades estén estacionadas en las cabeceras de las líneas de transporte de pasajeros.
Los vecinos de Nazarre al 3100 siguen esperando, ¿encontraremos alguna solución? Una propuesta era mudar la terminal hacia la plaza Williams, donde antes funcionaban las terminales de las líneas 170 y 190 (actualmente inexistentes). Esperemos que se le puede encontrar una solución en el corto plazo, por el bien de los vecinos de la terminal y por el bien de todos los vecinos del barrio que utilizan el 24 como medio de transporte.
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Los vecinos le ganaron a la línea 24