Dentro del Carnaval Porteño 2004, la murga "Los Pitucos" obtuvo el primer puesto, dentro del marco del evento organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Por ello, queríamos contarles la historia de esta murga, desde adentro.
“Hace 6 años, un 10 de mayo del 98, nacieron “Los pitucos” y definimos al violeta, naranja y blanco como los colores distintivos.
Las primeras quince personas que acudieron al llamado de un volante invitando al taller de murga que se iba a dar en el local de la calle Campana, no sabían que meses más tarde sus vidas se transformarían gracias a la alegría. El grupo que aprendía a bailar y a tocar el bombo creció, y el polvo que se levantaba cada vez que las piernas volaban al cielo en los tres saltos murgueros determinó que buscáramos un lugar más grande. Así fue como apareció el tinglado lindero a la estación de Villa del Parque.
Los vecinos se acercaban a mirarnos y aplaudirnos; los que venían de la oficina cambiaban sus zapatos por zapatillas, la pollera tubo por el jogging; los que solían tomar tetrabrick lo dejaron para otro momento y lo cambiaron por los termos con café o jugo y las galletitas que traían las madres; los más chiquitos correteaban por todos lados; luego del ensayo festejábamos los cumpleaños de todos y siempre nos reíamos, incluso en aquellos días en que nos peleábamos por el nombre y los colores que llevaría nuestra murga. “
“Hacía frío y las noches invitaban a sentarnos muy juntitos en la placita de enfrente, que poco a poco se fue haciendo nuestra casa. De hecho, tuvimos los deseos de cuidarla y arreglarla con nuestros colores, pero algunos vecinos no estaban tan de acuerdo. Por lo menos así lo demostraban al llamar a la policía para que viniera a decirnos, no siempre de buenos modos, que dejáramos de cantar. Y, una vez más, tuvimos que mudarnos. El Polideportivo de Bahía Blanca y Av. Mosconi nos abrió las puertas hacia los vecinos de Devoto quienes, entre el picadito de los jueves o los tiros al aro de básquet, comenzaron a aplaudir y sumarse a nuestros ensayos. Pero se venía el carnaval y todas nuestras ilusiones de “la primera vez” se estaban por hacer realidad. Y febrero llegó. Los micros llenos de gente, todos cantando, canciones de murga, de cancha, de fiesta, y salir a recorrer los barrios haciendo nacer sonrisas en las caras de la gente. Felices, el Primer Carnaval de Los Pitucos había sido un éxito."
En julio de 1999, la murga de Los Pitucos festejó su cumpleaños con un Festival Pituco en el club Racing de Villa del Parque. Con una asistencia de más de 500 personas, provocó en la concurrencia recuerdos de felicidad como los de aquellas fiestas de los clubes de otras épocas. Los abuelos, las tías, el panadero, los chicos, el canillita, todos, bailaron desde cumbia y tango, hasta rock and roll y murga.
También tuvieron un programa de radio, en 1999, en la FM de Villa del Parque y, en el 2001, en FM Class; la revista “El Pitucón y La Pituca” que, pese a ser interna, tuvo deseos de salir en los quioscos. Casamientos, comuniones, bart-mitzvas, eventos de empresas, cumpleaños de quince, los contrataron para alegrarles y alegrarnos la noche.
Porque la murga se basa en la solidaridad, por eso se han presentado en instituciones de chicos con capacidades diferentes, jornadas de construcciones de comedores en villas miseria o marchas como la que recuerda a La Noche de los Lápices o el 24 de marzo.
"Muchas lentejuelas se fueron cayendo de nuestros trajes en estos seis años y hoy nos sentimos orgullosos. Pero no por ser los mejores, porque ¿quién puede decir que una murga pone más pasión, trabajo, ganas, esfuerzo que otra? No. Lo maravilloso de la murga es que no haya calificaciones, que sea la oportunidad de todos de expresarnos libremente igual que lo hicieron los negros esclavos con sus primeros candombes, o los inmigrantes que se unían a festejar el carnaval con recuerdos de su tierra natal. "
"La murga es una sociedad en chiquito; un encuentro de gente de los más diversos orígenes, costumbres, edades, sexos, niveles económicos, culturales y sociales, que aprende día a día a conocerse y que saca lo mejor de cada uno para construir mediante la alegría, la crítica, el baile y el latido del bombo, todos juntos, una murga y, ojalá, un país mejor.”
Alejandra Rossi
Para comunicarse con la murga: lospitucos@gruposyahoo.com.ar |